lunes, 17 de octubre de 2011

Salvajes

Lo confieso. Soy -por si alguien aún no se ha dado cuenta siguiendo el rastro de este blog- uno de los salvajes e irresponsables -así nos llamó Lucía Figar en sus pasadas declaraciones- que estamos haciendo huelga estos días. Y, por ello, he pensado que lo mejor es hacer un necesario acto de contrición individual y enumerar mis culpas, con la esperanza de que mis compañeros docentes también recuperen la razón y hagan lo propio por el bien de la escuela pública.

Soy un salvaje, sí, un salvaje de los que llevan una camiseta verde con un lema tan ofensivo como "Escuela pública de tod@s para tod@s", algo que el ex Director de Mejora de la Calidad de la Enseñanza de la Comunidad de Madrid califica en su agudo y bien ponderado blog como una prenda que no es "la vestimenta digna que se espera de ellos" (es decir, de nosotros, los docentes), "sino una camiseta reivindicativa que persigue la imposición de una ideología determinada sobre cualquier otra consideración". Evidentemente, soy un salvaje que intenta imponer un mensaje inadmisible (una escuela de tod@s para tod@s) cuando es obvio que tendría que llevar una camiseta con un mensaje mucho más afín a los nuevos tiempos neoliberales del tipo "una escuela de unos pocos para unos pocos" o, casi mejor, "una escuela para el que la pueda pagar", o -por qué no- "una escuela como Dios manda", en alusión a los centros concertados a los que nuestra Comunidad regala y cede terrenos con tanta ligereza como ahora pretende subvencionar el Bachillerato de un instituto del Opus Dei en Alcalá. No hay dinero para pagar a los más de 100 profesores despedidos en esa localidad, pero -qué curioso: ¿será la Providencia?- sí para entregar el Bachillerato a los designios divinos del Opus que son, a fin de cuentas, los que nos salvarán de nuestro salvajismo.

Soy un salvaje, sí, un salvaje que hace huelga y que, en los días de esa misma huelga, se va a su centro a hablar con los alumnos, a dialogar con ellos, a conversar con sus padres, y que acude -junto con las familias y con sus compañeros docentes- a las manifestaciones y movilizaciones donde, como somos unos salvajes, no hemos sido capaces de crear ni unos altercados a la altura de lo que se esperaba de nosotros, en un aburrido y anodino ejercicio de tizaflautas (verdes, cómo no), que parece sacado de un episodio ñoño de Verano azul (perdón, verde). Así, con este salvajismo contumaz, los medios más reaccionarios no pueden sacarnos en portada y tendrán, como ya hiciera ABC este fin de semana, que recurrir a profesores de fuera para ilustrar nuestra falta de civismo y sentido de la responsabilidad.

Soy un salvaje, por supuesto, y por eso mismo preparo temas y antologías de asignaturas como Literatura universal o Lengua española para mis alumnos de Bachillerato, unidades que elaboro en mis horas no remuneradas -más allá de las que forman mi horario- y que les envío por e-mail o cuelgo on line para que no pierdan el ritmo del curso y, sobre todo, para que vayan bien preparados a Selectividad. Otro ejemplo más de salvajismo, claro, porque estoy perdiendo 100 euros por día de huelga y, en vez de cruzarme de brazos, trabajo desde casa, con un afán estúpido por no perjudicar a mis estudiantes.

Pero no queda aquí, claro que no, porque soy tan salvaje que me reúno con padres fuera de la única hora que, según la ley, necesita un tutor para atender a los treinta alumnos que dependen de él. Así que, cuando la semana pasada una madre me pidió cita fuera de mi horario oficial para verme, no supe decirle que no y busqué un hueco que no tenía en un acto que, cuando menos, debería ser denunciado ante la Consejería, tan prolija en represalias en estas últimas semanas.

Además, como los salvajes somos muy obcecados en nuestra falta de civismo, también he continuado con tareas no remuneradas -y que realizo fuera de mi horario- como la revista del centro o la dirección y puesta en marcha del grupo de teatro. Hay que ser salvaje, sí, para molestarse en coordenar iniciativas que exigen un minímo de tres a cuatro horas semanales y que no tienen más beneficio que el de potenciar la faceta creativa de los estudiantes. Nada que ver con la auténtica excelencia -que, como bien afirma el PP madrileño, ha de quedar para unos pocos- ni con el lema de las camisetas que tendríamos que ponernos si fuéramos responsables de verdad, es decir, si no quisiéramos hacer soñar a nuestros chicos con un futuro mejor, ni darles opciones ni apostar por la igualdad de oportunidades. Si fuéramos responsables, nos limitaríamos a recordarles que el mundo está en manos de una minoría y que esa minoría ya se encargará, con toda la responsabilidad que la caracteriza, de que ellos no lleguen a rozar ni una tímida parte de su pastel.

Soy un salvaje, sí, tanto como para haberme quedado, junto con otros docentes igual de incivilizados, tutelando la jornada de cultura y protesta que organizaron los alumnos de mi centro el pasado jueves (desde las 5 hast las 11 de la noche) . Tan salvaje como para interesarme por acompañar a los alumnos de 4º a su viaje fin de estudios, porque -aunque estemos saturados de trabajo y no haya medios suficientes ni apenas energías para nada que no sea lo cotidiano y urgente- no queremos privarles de esa experiencia, por mucha responsabilidad que ello conlleve y por mucho esfuerzo que suponga estar durante cinco días -24 horas al día- pendientes de un grupo de entre 60 y 90 alumnos de quince y dieciséis años. Si hay algún padre por aquí, entenderá hasta qué punto hay que ser salvaje para atreverse con una aventura como esta...

Salvaje, desde luego, como todos los compañeros que nos estamos dejando la piel en una lucha donde hemos sido tan primitivos como para no incorporar ni una petición económica. Y, peor aún, tan salvaje como para seguir afirmando que no estoy pidiendo menos horas -me quedo con mis 21 sin problema alguno- sino más profesores. Estoy pidiendo que vuelvan los compañeros despedidos y que, por tanto, en esas 21 horas no dé clases a grupos de 38 alumnos en Bachillerato, sino a grupos mucho menos numerosos, a grupos donde pueda atender a los chicos de forma individualizada, como personas, como los alumnos excelentes que pueden ser si nos dan las herramientas para ello. Estoy pidiendo que vuelvan los desdobles, los laboratorios, las bibliotecas, las guardias, las extraescolares, la compensatoria, las aulas de enlace, las plazas en las EOI y todo lo que se ha perdido y que, en definitiva, es un robo al futuro tanto de nuestros alumnos como del futuro de las próximas generaciones.

Y soy tan salvaje como para seguir haciendo huelga -y perdiendo dinero- aun cuando ni tengo hijos ni pienso tenerlos, porque creo que esta lucha no se puede plantear desde una perspectiva egoísta, porque -qué obtusos somos los salvajes- estoy convencido de que en tiempos de crisis no podemos seguir mirando nuestro ombligo, porque me parece que ahora -más que nunca- es necesario apostar por lo público e invertir -que no gastar- en educación. Solo desde la educación hay posibilidades de futuro. Salvo que, y por eso puede que yo no lo vea, esperemos que sea la gracia divina la que nos ayude en el futuro. De ser así, que sigan regalando terrenos al Opus, cediendo los IES públicos -gratis- a los peregrinos de futuras JMJ, regalando desgravaciones fiscales a los padres que puedan pagarse la privada, derrochando dinero en estériles campañas de autopromoción y dejando que trabajen en nuestras aulas públicas gentes contratadas a dedo de sospechosas fundaciones privadas de claro sesgo neoliberal... Eso es, dejemos que sigan desmantelando la pública y asumamos, de una vez por todas, que los de la marea verde somos unos salvajes. Porque hay que ser salvaje para dejarse la piel defendiendo algo que nos pertenece y nos incumbe a todos. Si no, no se explica.

24 comentarios:

Anónimo dijo...

La burguesia toma como violento y salvaje todo acto que vaya en contra de su estructura dominante y la lucha por una educación gratuita e igual en calidad para todos, va en contra de su esencia.

uncle ernie dijo...

Bravo. Me encanta que mi adorada Begoña Andreu tenga un tutor tan salvaje. Estaremos en contacto para muchas salvajadas. Gracias por tu maravilloso Blog. No te imaginas la cantidad de compañeros que lo leen y lo reconfortante que es leerte.

Anónimo dijo...

Que estas palabras son similares a las que se pronuncian en la película "El nombre de la Rosa" frente al Tribunal Inquisitorial. CPienso ue no se debería asumir, ni en sentido figurado, las acusaciones de "salvajes". Prefiero que nos autodenominemos "resistentes al asedio" Porque es lo que en realidad estamos haciendo. Bueno, es una opinión ¿eh? Sigamos.

Gustavo Assuar dijo...

Hola Fernando. Es que, compréndelo, llevar una camiseta con el lema de "Escuela Pública de tod@s para tod@s", es abiertamente antieducativo. ¿A quién se le ocurre ir a trabajar a la empresa no sólo respetando su código vestimentario sino que además mostrando sobre la ropa tu compromiso, identificación, apoyo y adhesión para con tu empresa, tu orgullo de participar en ella, de servir con ella a la comunidad?
-- Eso, eso... es casi perverso. Imagínate que trabajas en Peugeot, y llevas una camiseta mostrando que te gusta, confías, compras, y conduces Peugeot... No me extraña que la dirección quiera despedirte por ello. O quizás deberíamos ahorcar a la dirección de la empresa por alta traición, ya no se...

Maerua dijo...

Me encanta leerte. Cada día abro tu blog esperando encontrar algún escrito nuevo. Nunca me defraudas. A veces releo tus entradas para encontrar el ánimo y la fuerza necesaria para seguir adelante. Aunque no escriba ningún comentario, ten por seguro que hay alguien (otra loca salvaje dedicada a la educación de los jóvenes) a quien haces mucho bien con tus escritos. ¡Gracias!

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=XC_Ifvbwj5E

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=XC_Ifvbwj5E
buena explicación de la huelga, intervención de Fernando con Eusebio González en En Pleno Madrid del día 15 de octubre

Pablo Martín Bayón dijo...

Gracias.

Juliiiii dijo...

Eres un salvaje. Y este espacio para la reflexión (qué desfachatez, reflexionar cuando lo que debería tocar es agachar las orejas y obedecer lo que se nos imponga) una salvajada. Es salvaje cada una de tus demostraciones en este blog.

Muchas gracias.

Anónimo dijo...

Qué bueno.

charo dijo...

Muchas gracias, salvajemente.
Unos cuant@s también llevamos esa "salvaje camiseta" a nuestros trabajos y además hemos colgado en nuestras ventanas y balcones pancartas con el salvaje lema.
Os animo a que llenemos Madrid de verde.
¡¡¡¡Ánimo, vamos a ganar.!!!!

charo dijo...

Muchas gracias, salvajemente.
Unos cuant@s también llevamos esa "salvaje camiseta" a nuestros trabajos y además hemos colgado en nuestras ventanas y balcones pancartas con el salvaje lema.
Os animo a que llenemos Madrid de verde.
¡¡¡¡Ánimo, vamos a ganar.!!!!

Diana Toledano dijo...

¡Ole!

Cierto es que esto no lo leerá quién lo tiene que leer, pero aún así... muy bien dicho.

CARLOS HERNÁNDEZ dijo...

Gracias por tu contribución en defensa del modelo de educación por la que una gran parte de padres y profesores luchamos salvajemente. Lo tengo que reconocer, ¡cuánta impotencia siento al ver tantos argumentos y tanta razón y tan poca respuesta social de nuestros gobernantes! Pero sigamos, nunca nos arrepentiremos de estar dando esta lección de conciencia y resistencia social.

Anónimo dijo...

No soy profesor. Soy un jubilado de 72 años que leo vuestras tribulaciones. Y sonrío. Amargamente, pero sonrío. He conocido las escuelas religiosas preconciliares cato-fascistas durante toda mi niñez y juventud. Creía ilusoriamente haber pasado a una merecida democracia laica "a la europea" y me despediré de este mundo con un sistema de enseñanza igualito al que me encontré. El nuevo ciclo político que nos aguarda dejará colmado al Estado Vaticano y a su Oberführer. Y medito: ¿Dónde hemos fallado?

Por el ojo de una aguja dijo...

No puedo decirte nada mas que ¡¡¡OLE!!! Un saludo de una que también es una salvaje con camiseta verde.

Mª Dolores dijo...

Gracias...Por llevar la camiseta verde, por creer en ella y en lo que significa. Gracias por defender que la escuela pública es la única que garantiza la igualdad de oportunidades.

Anónimo dijo...

Gracias. Muy bueno.

Maria Rubio dijo...

Maria Rubio

Gracias, por este alegato que todos deberiamos conocer y dar a conocer entre los padres y compañeros, que muchas veces se quedan con lo que oyen en la TV o en la radio, que claro tiene su sesgo. Desde luego desde mi posicion de futura profesora y madre teneis todo mi apoyo y voy a todas las manifestaciones y concentraciones. Este año yo he entrado en el saco de los recortes de un ayuntamiento de la Comunidad de Madrid del PP que ya sabemos lo rematadamente mal que lo hace en todos los aspectos fundamentales para una sociedad que quiere ser demolcratica e implicada y cuando lo quieresser te catalogan de SALVAJE. SIGAMOS EN LA LUCHA Y QUE NO SE RIAN DE NOSOTROS Y QUE LA EDUCACION Y LA ENSEÑANZA SIGA SIENDO LO FUNDAMENTAL PARA PADRES Y PROFESORES. QUE LOS PADRES NO SE CREAN QUE LA HUELGA LA HACEMOS POR NOSOTROS SINO LO QUE INTENTAMOS ES DEFENDER LA ENSEÑANZA DE SUS HIJOS.

Marga dijo...

Ánimos solidarios desde Galicia de otra "irresponsable".
Ladran, luego cabalgamos.

Otra salvaje dijo...

Se nos mean encima y dicen que llueve!!

ánimo y salud compañero

Y ESO también dijo...

¡Qué maravilla de salvajada! Desde Andalucía, mucho cariño y mucho animo a mis compis"pepeados". Enviaré este blog a todos mis contactos y ¡que llueva verde por todas las CCAA! Cómo me gustaría saber escribir así, expresas todo lo que pienso tan bien... Aunque, claro, como dicen que en Andalucía somos incultos y que los niños dan clase en el suelo porque no tienen mesas (dicho hoy por un ínclito pepero)), pues a lo mejor por eso no sé expresarme....
Ánimo y suerte. Estamos con vosotros. Siempre

Sandra dijo...

Felicidades por tu publicación. En Canarias ocurrió algo parecido hace un par de años. Nuestra, afortunadamente exconsejera, nos llamaba de todo menos bonitos. Tengo la sensación de que esto no acaba más que empezar y hoy le ha tocado a Madrid pero mañana tocará en Barcelona, en Galicia, en Extremadura,... y, si no conseguimos pararlo entre todos, volveremos a aquellos tiempos en los que sólo estudiaban los que tenían dinero. ¿No será eso lo que quieren? No hay nada que beneficie más a los políticos que tener un país de ignorantes y, si no hay CALIDAD en nuestra enseñanza, eso es lo que tendremos.Yo, evidentemente, no quiero eso para mis hijos ni para mis nietos (cuando los tenga). Por eso, desde aquí, me gustaría animar a todos los docentes españoles y a los ciudadanos que creemos en lo PÚBLICO, que nos unamos para hacer un frente común y que no puedan con lo que es nuestro.
Desde Canarias, mucho ánimo a los docentes del país y a los de Madrid en especial.

Abuelohara dijo...

Gracias por esta publicación. Espero que sea pronto cuando nos demos cuenta todos que se están intentando cargar lo público, lo de todos y convertirlo en un negocio con el fin de ganar dinero y no el de educar en igualdad.
Gracias.